BISUTERÍA "LOS DIAMANTES PRECIOSOS"

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Desde siempre el ser humano ha sentido una atracción
especial por las joyas aunque en los inicios no fueran tal y como las conocemos
ahora.
Ya
en tiempos del Paleolítico el hombre usaba objetos naturales minerales y
animales como ornamento personal, para reforzar su imagen o su personalidad.
Usaron
los minerales como sus primeras herramientas y sus primeras armas, pero
enseguida, diferenció algunas piedras, bien como talismanes o como simples
adornos para diferenciarse de sus semejantes, es decir como joyas.
Sus
alhajas primero fueron huesos dientes, conchas, caracoles, objetos muy fáciles
de encontrar, pero pronto comenzó a buscar las más escasas piedras preciosas,
debajo de la superficie de la tierra o en los lechos de los ríos.
Incluso
llegó a explotar minas para extraer piedras preciosas, se conocen minas de
extracción de gemas con más de 6000 años de antigüedad, como el complejo
minero prehistórico de Gava (Cataluña).
Las
culturas babilónica, asiría y sumeria, 3.000 años Antes de Cristo
fueron civilizaciones muy avanzadas que desarrollaron una extraordinaria joyería,
como lo demuestran los fabulosos tesoros encontrados en excavaciones de antiguas
ciudades de estos pueblos, donde se encontraron gran cantidad de joyas y
ornamentos de oro, plata, piedras preciosas y semipreciosas.
Los
antiguos egipcios eran auténticos apasionados de la ornamentación y del
diseño e introdujeron una intensa renovación en la joyería.
La
costumbre de enterrar a sus faraones y sacerdotes con sus ajuares y joyas ha
permitido conocer en profundidad la tecnología de la joyería egipcia así como
los tipos de piedras preciosas más usadas como alhajas o amuletos y el
significado espiritual de estas gemas.

Las
joyas tuvieron una gran importancia en la cultura egipcia, tenían dos
funciones, las gemas se valoraban tanto por su belleza como por la protección mágica
que les proporcionaban, es decir, eran a la vez talismanes y joyas.
Los
griegos comenzaron a usar el oro y las gemas hacia el 1.400 antes de
Cristo y en el 300 antes de Cristo ya dominaban una avanzada tecnología de
piedras preciosas como la amatista, las perlas y las esmeraldas, incluso su
talla y el grabado.
Del
anterior arte Minoico conservaron las tallas de marfil, que fueron joyas muy
populares de este período.
Los
griegos fueron los primeros crear una nueva joya: el camafeo, que fabricaban con
una piedra de ágata procedente de la India llamada Sardónice.
En
la antigua Roma encontramos al anillo, precursor de la actual sortija de
compromiso que fue un sencillo aro de hierro, que en la antigua tradición
romana, se entregaba como símbolo del ciclo de la vida y de la eternidad y
constituía una promesa pública de que el contrato matrimonial entre un hombre
y una mujer sería respetado en el transcurso del tiempo.
El
Renacimiento supuso una revolución cultural muy profunda, que alcanzó a
todas las artes y también a las joyas y a las técnicas de joyería.
En
el Renacimiento, la tecnología de las joyas permitió tallar piedras preciosas
de mayor dureza, y realizar adornos en arquitectura, iglesias y palacios,
templos y mezquitas utilizando columnas y elementos de piedras semipreciosas
como la malaquita, el alabastro, lapislázuli y otras piedras de valor, tanto en
Europa como en el medio Oriente.
Collar
de María Antonieta
En
los siglos de la edad media Europea, las joyas eran usadas exclusivamente
por los ricos comerciantes, caballeros nobles, los religiosos, miembros de la
familia real y los nobles, por lo que la joya era un privilegio fundamentalmente
de la aristocracia.
En
estos tiempos la joya representaba el poder, la autoridad y durante mucho tiempo
alternó este símbolo con el poder de curar enfermedades o de realizar
hechizos, mucho después las piedras preciosas se utilizaron como regalo para
simbolizar el amor cortesano.
Hoy
en día,
los avances tecnológicos en joyería, los nuevos métodos de talla de piedras
preciosas y los nuevos métodos de tratamientos de las gemas han propiciado que
el comercio de las joyas haya aumentado espectacularmente, de modo que personas
de cualquier status social puedan tener acceso a las joyas más bellas.
En
definitiva hoy la joyería está socialmente más extendida que nunca y las
joyas y piedras preciosas son admiradas por mayor número de personas que nunca.





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LA
PERLA
Se dice que las perlas son las
reinas de las gemas, esto se debe a que las perlas fueron descubiertas hace más
de 4,000 años y han sido utilizadas como elementos importantes en muchas
culturas ancestrales.
Hay dos tipos de perlas,
las naturales y las cultivadas. Estos dos tipos de perlas son evaluadas por su
textura, brillo, color, tamaño, formas e imperfecciones.
Las perlas naturales son
producidas sin ninguna intervención del hombre. Estas son formadas por
diferentes tipos de moluscos como ostras, almejas y mejillones. Estas se pueden
encontrar tanto en agua dulce como salada. Los yacimientos más importantes de
perlas naturales se encuentran en ciertas áreas del Océano Pacifico y en el
Golfo Pérsico. La perlas naturales son extremadamente raras, es por eso que son
generalmente más caras que las perlas cultivadas.

Las
perlas cultivadas son las perlas que el hombre ha intervenido para su formación.
El proceso consiste en granjas de almejas u otra serie de moluscos a los cuales
se les introducen ciertos nutrientes y químicos los cuales hacen que los
moluscos produzcan las perlas. Este proceso lleva de 2 a 3 años dependiendo de
la temporada y de la temperatura del agua. La creación del cultivo de perlas ha
hecho que puedan estar más disponibles para el consumo de las personas sin
precios tan elevados. Más sin embargo también hay perlas cultivadas de muy
buena calidad y sin imperfecciones que pueden valer igual o hasta más que una
perla natural.
EL
AMBAR
El
ámbar es una resina vegetal fosilizada proveniente de restos de coníferas. Es
una sustancia dura, liviana y quebradiza; es la única piedra semipreciosa de
origen vegetal. Pertenece al grupo de las gemas orgánicas como el azabache, las
perlas o los corales. Se forma de una resina vegetal residual de algunos árboles
que data de hace 25 a 40 millones de años y que con el tiempo sufrió un
proceso de fosilización formando masas irregulares y extensas dentro de los
estratos de arenisca y pizarras arcillosas de la edad terciaria. Los colores del
ámbar son ocho: amarillo (el más común), naranja (cognac), rojo (cherry),
blanco, café (cajeta), verde azuloso y "negro" o musgo (tonos
obscuros de otros colores) que son menos frecuentes que el amarillo. De estos
colores se desprende una amplia gama de tonalidades. En Europa se
encuentra ámbar en Lituania, Polonia, Alemania, Letonia y Rusia y en América
Latina se encuentra en México, República Dominicana y Nicaragua. El ámbar
rojo de Chiapas es de los más hermosos, y valorados.

En
la Antigüedad se pensaba que el ámbar poseía propiedades místicas o mágicas,
siendo utilizado por muchas culturas como un talismán o remedio medicinal.
Dependiendo de su calidad, puede tener interés comercial como material para
elaborar joyas, siendo éste su principal uso en la actualidad.
EL
CORAL
El
coral es una piedra sedimentaria orgánica, que se forma por los esqueletos de
pequeños animales de cuerpo blando llamados pólipos. Viven en colonias y van
formando estructuras ramificadas al crecer, hasta llegar a construir lo que
conocemos como arrecifes de coral. No suelen ser muy duros, y su textura es
porosa con un 50% de espacio vacío. Pueden ser de color rojo, rosa, marrón y
negro. Se forman en zonas costeras poco profundas a no más de 100 metros. En la
joyería se utiliza para hacer cuentas de diferentes formas para collares,
aretes, anillos, brazaletes y dijes.
En la Antigüedad había
un extraño culto romano por el coral, el cual se creía que simbolizaba la
sangre que es la vida, el árbol, el cosmos y el mar, como fuente de vida.
Se le atribuyen
propiedades curativas y la capacidad de preservar a sus portadores de sufrir daños,
por ejemplo: el mal de ojo, por este motivo los romanos colgaban un pequeño
coral rojo del cuello de los niños, costumbre que se mantuvo hasta la Edad
Media.

Actualmente
en Italia, aún se considera que el coral, además de proteger a su portador de
vibraciones negativas, también cura la infertilidad; los colores sucios del
coral como el negro, y el marrón se cree que atraen las fuerzas del mal. El
coral rojo es el más apreciado, se suele tallar y moldear para hacer cuentas,
su uso en ornamentos sencillos data desde la Edad de Piedra.
Según vestigios encontrados fue usado por los olmecas, mayas y aztecas, en
forma rústica en sus ornamentos.
LA
TURQUESA
La
turquesa es un mineral de color azul verdoso. Es un fosfato de aluminio y cobre.
Ha sido muy apreciada como piedra preciosa y ornamental durante miles de años
debido a su color inigualable. La palabra turquesa es muy antigua y se
piensa que esto surge de una confusión, ya que en Turquía no hay turquesas,
pero eran comercializadas allí, y entonces la gema fue asociada con ese país.
Incluso la más fina de las turquesas es bastante frágil, llegando a un máximo
de dureza de 6 Mohs. El brillo de la turquesa es ceroso a casi vidrioso, y
generalmente es opaco, aunque puede ser semitraslúcida en pequeñas secciones.
El color es tan variable como el resto de sus propiedades, abarcando desde el
blanco hasta el azul oscuro y el azul cielo, y desde el azul-verdoso hasta el
verde-amarillento.
La
turquesa se encuentra entre las gemas más antiguas en ser extraídas. La mayoría
de las extracciones en la actualidad siguen siendo a mano, con escasa o ninguna
mecanización. Sin embargo, algunas veces es obtenida como un subproducto en las
explotaciones mineras de cobre a gran escala, especialmente en los Estados
Unidos. En Irán y en el Sinaí se encuentran los yacimientos más importantes
de Turquesas y de mejores colores para joyería. Hay otros yacimientos
importantes pero de menor escala en España y China. Las tonalidades de la
turquesa han sido apreciadas en muchas culturas importantes de la antigüedad:
han adornado a los gobernantes del Antiguo Egipto, a los aztecas, a los persas,
a las civilizaciones del valle del Indo y a la antigua cultura China. A pesar de
ser una de las gemas más antiguas, y probablemente la primera en ser
introducida a Europa a través de Turquía, junto con otros productos
provenientes de la ruta de la seda, la turquesa no se convirtió en una piedra
ornamental importante hasta el siglo XIV. La riqueza del color es el factor
determinante del valor de una turquesa: en general, el color más deseable es el
azul oscuro, sin embargo, en al Tíbet se prefieren en color azul más verdoso.
EL
TOPACIO
El
topacio es un cristal proveniente de una mezcla de silicón, aluminio, fluorina,
e hidróxilo. El topacio es una piedra semipreciosa bastante cotizada, en
especial el topacio azul. Aunque el topacio azul es el más costoso, el topacio
realmente puro es de color amarillo. Puede haber una amplia variedad de colores
de topacio; el azul, amarillo, rosa, y café son los más populares. La claridad
y dureza del topacio 8 mohs, han hecho del topacio una gran gema para la joyería.

EL ORO
El oro,
como ningún otro metal, tiene una historia fascinadora y un lugar especial en
el mundo. Se utiliza en una gama de los usos de cada día esenciales para la
vida moderna.
El oro se ha considerado uno de los metales más preciosos del mundo. Los usos
principales para el oro son joyería, odontología, adornos en edificios y
expresión artística.
Muchas características únicas del oro lo han asegurado un papel central en
historia y el desarrollo humano. El oro ha sido estimado por la gente puesto que
desde los tiempos más remotos se utiliza para hacer las estatuas, los iconos y
también para que la joyería adorne nuestros cuerpos. Los objetos de arte y la
joyería con intrincados esculpidos se han descubierto en las tumbas reales
sumerias y en las tumbas de reyes egipcios.
El oro se puede alear con los metales otros para darle características
especiales. En su forma pura, el oro tiene un lustre metálico y es amarillo del
sol, pero cuando es mezclado o aleado con otros metales, tales como plata,
cobre, cinc, el níquel, el platino, el paladio, el telurio, y el hierro, crea
las varias tonalidades del color que se extienden de plata-blanco a verde y a
naranja-rojo. Generalmente, los tonos del rojo, amarillos y verdes son hechos
agregando cantidades que varían de cobre y de la plata para producir las
aleaciones de 10 a 14 quilates. Los tonos blancos han sido hechos
tradicionalmente aleando el níquel, el cinc y el cobre con oro, pero más
recientemente la plata y el paladio han substituido el cinc. Éstos tratamientos
de variaciones de color del oro se utilizan sobre todo en joyería.
El oro es un metal notable, raro, con una combinación sin par de características químicas y físicas. Es el único metal amarillo y lleva su nombre de la vieja palabra inglesa para el amarillo, ' geolu '. Es también el único metal que no forma ninguna película del óxido en él es superficial en aire en las temperaturas normales, significando que nunca aherrumbrará o deslustrará.
La pureza del oro en un artículo o de la cantidad de oro en una aleación se mide con una unidad llamada un quilate. Un artículo del oro fino o puro es de 24 quilates, y en el de pocos quilates se valora el indicar el contenido de oro fino de la proporción como fracción de 24. Por ejemplo, un artículo del oro de 18 quilates contiene 18/24 (o 3/4) oro fino y 6/24 (o 1/4) de aleación en peso.
El oro es también un conductor excelente de la energía termal. Se utiliza en muchos procesos electrónicos para disipar calor lejos de los instrumentos delicados. Por ejemplo, el inyector principal del motor de la lanzadera de espacio utiliza una aleación de oro del 35%.
EL ORO BLANCO
Desde hace
ya mucho tiempo se ha buscado un metal precioso de color blanco brillante que
permita realizar combinaciones con otros metales y piedras preciosas, tanto por
la gama cromática obtenida como porque los destellos de la gema al reflejarse
en la superficie brillante del metal este los magnifica incrementando el tamaño
aparente de aquella. Esta es la razón de que las grandes joyas de valiosos
brillantes se suelen montar sobre metal blanco.
Para tal objeto el metal por excelencia es el platino, pero su elevado precio,
relativa escasez y dificultad de manufactura ha hecho que se buscaran otras
alternativas. Se han realizado numerosos intentos desde hace años utilizando
aleaciones de oro con cinc y níquel, plata o platino, en proporciones tales que
aquel pierda su característico color amarillo a favor de un blanco, cuyo
aspecto depende de la proporción de cada uno.
La industria de metales preciosos de los últimos tiempos, sin embargo, produce
una aleación comercializada como oro blanco, cuyos componentes son oro amarillo
y alguno de los del grupo platinoide (platino, paladio, utecio, rodio, osmio e
iridio), normalmente paladio. Los componentes y proporciones exactas de la
aleación suelen ser guardadas con gran celo profesional por cada productor. En
realidad no ha sido el hombre el inventor de esta aleación que, con el nombre
de porpezita, se encuentra espontáneamente en la naturaleza.
Así pues, el oro blanco no es un nuevo metal, sino una aleación de metales
preciosos, de color blanco brillante y con la suficiente dureza y facilidad de
trabajo para que sea profusamente utilizado en joyería en lugar del platino,
sobre todo en el actual estado del arte, tanto para engastar gemas como para
combinar con oro de otros colores y crear alegres y vistosas combinaciones cromáticas.
EL PLATINO
El
platino, metal noble y precioso por excelencia en nuestro tiempo, no fue siempre
considerado de igual forma…
Desde entonces el platino siempre ha estado presente en joyería, aunque cada día
más disputado con otras ramas de la Industria (eléctrica, química, médica,
ffotográfica, etc., donde encuentra grandes y notables aplicaciones), con
excepción del periodo correspondiente a la Segunda Guerra Mundial, en que
desapareció requisado por la industria militar.
Es a mediados del siglo XVIII cuando arranca la era moderna de este preciado
metal, cuyas primeras partidas llegaban de contrabando vía Jamaica, apareciendo
las exquisitas creaciones de los joyeros europeos.
El platino es un metal notablemente más pesado que el oro o la plata. Su peso
específico (31,45 gr/cm3) es tres veces superior al de aquella (10,5 gr/cm3) y
una vez y media el del oro (19,3 gr/cm3).
Las
extraordinarias características físicas del platino hacen de él, una vez más,
un material único: Su punto de fusión es de 1.770 ºC, frente a 1.063 del oro,
o 961 de la plata, siendo este uno de los principales inconvenientes para su
utilización masiva en joyería, al exigir un alto nivel tecnológico en todas
sus fases de manipulación. Sin embargo, es precisamente esta propiedad, junto
con su dureza, resistencia a la oxidación, su ductilidad y estructura, lo que
le hace particularmente apreciado en joyería, lo que compensa con creces su
laborioso tratamiento.
La producción mundial de platino es de poco más de 100 Tm. anuales (de oro se
producen 1.600 Tm.), siendo su mayor productor la República Sudafricana. Es
necesario triturar 10 Tm. de roca para obtener una sola onza de platino,
utilizando para ello la más alta tecnología. Pese a todo, su precio no sigue
tal proporción siendo asequible y su utilización muestra una clara tendencia
al alza.
Luminosidad, dureza y ductilidad, hacen del platino el metal ideal para el
engastado de piedras preciosas. En efecto, por un lado es el soporte ideal para
realzar los destellos naturales del diamante, al verse reflejados en su luminosa
y pulida superficie de color blanco natural y permanente; por otro, su
inalterabilidad y rigidez mecánica son la mejor garantía del engarce y
seguridad de la piedra.
Otra cualidad del platino es su condición de antialérgico, de modo que aún no
se han descrito reacciones alérgicas de ningún tipo a este metal, razón por
la cual es también profusamente utilizado en medicina.
La delicada y depurada perfección técnica del platino, junto con su rareza lo
convierten en un metal realmente moderno que permite un sinfín de acabados y
posibilidades creativas, muy indicado para simbolizar lazos de amor y compromiso
imperecederos, siendo precisamente las alianzas y sortijas de compromiso las que
han marcado el claro retorno de este metal a la joyería.
Las cualidades ya descritas del platino permiten realizar unos diseños
inalcanzables en plata o en oro, utilizándose solo o con este último lo que
permite realizar unas combinaciones cromáticas de gran belleza.
En la última década de este siglo el platino ha registrado una espectacular
demanda debido, sin duda, a una evolución en el gusto del consumidor que denota
mayor grado de madurez y exigencia, de modo que los joyeros más prestigiosos
del mundo utilizan el platino como elemento característico y fundamental en sus
colecciones.
Debido a sus especiales características, el platino se utiliza en joyería prácticamente
puro, con una ley de 950 milésimas, muy superior a la del oro que, para
proporcionarle la dureza necesaria, tradicionalmente es de 750 milésimas (18
K).
El platino, aunque tardíamente redescubierto, ha sido situado en la categoría
que le corresponde: el más escaso, puro, inalterable, exclusivo y precioso de
los metales nobles.

LA PLATA
Elemento químico, símbolo Ag, número atómico 47 y masa atómica 107.870. Es un metal lustroso de color blanco-grisáceo. Desde el punto de vista químico, es uno de los metales pesados y nobles; desde el punto de vista comercial, es un metal precioso. Hay 25 isótopos de la plata. Sus masas atómicas fluctúan entre 102 y 117.
En la mayor parte de sus aplicaciones, la plata se alea con uno o más metales. La plata, que posee las más altas conductividades térmica y eléctrica de todos los metales, se utiliza en puntos de contacto eléctricos y electrónicos. También se emplea mucho en joyería y piezas diversas. Entre la aleaciones en que es un componente están las amalgamas dentales y metales para cojinetes y pistones de motores.
La plata es un elemento bastante escaso. Algunas veces se encuentra en la naturaleza como elemento libre (plata nativa) o mezclada con otros metales. Sin embargo, la mayor parte de las veces se encuentra en minerales que contienen compuestos de plata. Los principales minerales de plata son la argentita, la cerargirita o cuerno de plata y varios minerales en los cuales el sulfuro de plata está combinado con los sulfuros de otros metales. Aproximadamente tres cuartas partes de la plata producida son un subproducto de la extracción de otros minerales, sobre todo de cobre y de plomo.
La plata pura es un metal moderadamente suave (2.5-3 en la escala de dureza de Mohs), de color blanco, un poco más duro que el oro. Cuando se pule adquiere un lustre brillante y refleja el 95% de la luz que incide sobre ella. Su densidad es 10.5 veces la del agua. La calidad de la plata, su pureza, se expresa como partes de plata pura por cada 1000 partes del metal total. La plata comercial tiene una pureza del 999 (ley 0.999).
Aunque la plata es el metal noble más activo químicamente, no es muy activa comparada con la mayor parte de los otros metales. No se oxida fácilmente (como el hierro), pero reacciona con el azufre o el sulfuro de hidrógeno para formar la conocida plata deslustrada. El galvanizado de la plata con rodio puede prevenir esta decoloración. La plata no reacciona con ácidos diluidos no oxidantes (ácidos clorhídrico o sulfúrico) ni con bases fuertes (hidróxido de sodio). Sin embargo, los ácidos oxidantes (ácido nítrico o ácido sulfúrico concentrado) la disuelven al reaccionar para formar el ion positivo de la plata, Ag+. Este ion, que está presente en todas las soluciones simples de compuestos de plata solubles, se reduce fácilmente a metal libre, como sucede en la deposición de espejos de plata por agentes reductores orgánicos. La plata casi siempre es monovalente en sus compuestos, pero se conocen óxidos, fluoruro y sulfuro divalentes. Algunos compuesto de coordinación de la plata contienen plata divalente y trivalente. Aunque la plata no se oxida cuando se calienta, puede ser oxidada química o electrolíticamente para formar óxido o peróxido de plata, un agente oxidante poderoso. Por esta actividad, se utiliza mucho como catalizador oxidante en la producción de ciertos materiales orgánicos.